Imagina un accidente de tráfico en el que un coche choca por detrás con otro coche. Al pedir al conductor de delante que dibuje la situación, representa a dos coches orientados en la misma dirección, con un coche colisionado en la parte trasera del suyo.

Esa imagen está fuera de lo vivido, ya que el conductor de delante no tenía esta perspectiva. Es una imagen que interpreta la realidad, pero no es la imagen que ha generado el cerebro.

LOM trabaja sobre a la imagen que genera el cerebro, una imagen neutral simple, que no es lo mismo que un símbolo o ilustración de un pensamiento o una interpretación. Las interpretaciones son siempre ideas, suposiciones que se contrastan con la ya vivido. De esta forma no puede surgir nada nuevo. Para un trabajo efectivo con la pintura, queremos llegar a la imagen original registrada por nuestro cerebro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *